Desde siempre la península de Pelješac estaba adornada de viñedos y la producción de vino es una de las más importantes actividades con una tradición muy larga. Las rutas de vino, las visitas a las bodegas y a las viñas desde Metohija, Boljenović y Sparagović hasta Putniković y Dubrava, representan una fuerte experiencia de tradición, vida y amor de Pelješac y sus habitantes hacia la uva y el vino.

En el medio de la península está el oasis de silencio y belleza, en la bahía de arena que mira hacia el oeste, el pueblo Žuljana. Conocido desde el 1924 por sus numerosas playas bonitas de arena, puestas de sol, buceo en localidades atractivas en organización de centros de buceo locales. El alojamiento en esta parte de Pelješac puede encontrarse en hoteles privados (Mali Ston), en el autocampo (Prapratno), en pequeños autocampos (Hodilje, Brijesta, Žuljana), en alojamientos privados en todos los pueblos y bahías. La oferta etnogastronómica puede degustarse en numerosos restaurantes y casas rurales.