Mljet es la primera gran isla a la que llegamos navegando del sureste hasta el noroeste. En tiempos históricos, toda la isla estaba habitada por los ilirios. Los griegos, en su camino a Lumbarda (Isla de Korcula) y otras poblaciones Adriáticas, paraban aquí por el mal tiempo y la falta del agua. La isla fue también habitada por los romanos, que dejaron restos arqueológicos, de los cuales, el más importante es el palacio en el puerto de Polace. De los tiepos romanos se quedaron los nombres de las montañas, colinas y arrecifes, como prueba incuestionable de su residencia en la isla.

Mljet es la isla más verde de Croacia, con su exuberante vegetación mediterránea, el mar claro y limpio, mansas playas de arena suave y la riqueza de la vida bajo el mar. Esta isla es conocida a lo largo por su vino del sur, blanco y tinto, con un sabor especial y aroma que le dan el sol y la tierra de la isla de Mljet. La isla es también conocida por su queso de cabra y miel que, en el pasado, se sirvió en los palacios, y especialmente por la calidez con la que los isleños saludan a los visitantes.

Desde la isla de Mljet la línea de catamarán tiene salidas a Dubrovnik  todos los días, y  los meses de verano a las islas de Korčula y Lastovo también. A lo largo del año circula la línea de ferry Prapratno- Sobra. En la temporada la isla está vinculada a las ciudades de  Dubrovnik, Korčula, Hvar, Split y Rijeka por ferry. 

Durante los meses de verano a la zona del Parque Nacional de Mljet (en los puertos de Polace y Pomena), numerosos barcos turisticos llegan de Dubrovnik, Korcula, Makarska y de la península de Peljesac.

 

Historia

La isla ha sido llamada de múltiples maneras en documentos del pasado: de Melita, de Meleta, da Mlete, de la Melida, da Melta, da Malta, di Meleda, Melitensis, Melitae, todas igualmente hermosas y melodiosas como la isla en sí misma. La palabra Mlita - Melite en griego tiene el mismo significado que la palabra latina correspondiente a “miel” - mell, mellis. El significado del nombre de la isla proviene de esta palabra, pues en el pasado sus bosques fueron habitados por numerosos enjambres de abejas. Todos aquellos que por primera vez vienen a esta isla de intrigante belleza y prístina naturaleza quedan instantáneamente enamorados de ella y  siempre están encantados de regresar. El pasado de la isla evoca a Odiseo y su ninfa Calipso, el apostol Pablo, el poeta Opiana, el Emperador Romano Augusto, el líder militar alemán Odoakra, Pierius y su "comes domesticorum", los antiguos Ilirios, las poblacion croata-eslavas que habitaba la isla y sus batallas contra el ejército romano, los nobles de Dubrovnik que gobernaron la isla, como lo hicieren los abades de Santa María y luego, los caballeros venecianos, la caida de la República de Dubrovnik, la llegada del ejército de Napoleón y los barcos de guerra ingleses, los cien años de dominación Austríaca, la primera ocupación italiana de la isla, el mandato del régimen antipopular bajo el Reino de Yugoslavia, la segunda ocupación y anexamiento de la isla a la Italia de Mussolini de 1941 a 1943, el movimiento antifacista y la liberación de la isla en 1944, y la mitad de siglo de regimen comunista. Desde 1990, Mljet, junto a las islas croatas restantes ha sido indivisible parte de la libre e independiente República de Croacia, la cual fue durante siglos sueño y deseo de muchas generaciones de pobladores de Mljet.